18 de enero de 2011

Alberto Vargas: “Trato de que haya una coherencia entre lo que soy y lo que hago.”

El trabajo es tan digno como quien lo realiza. Con razón escribió cierta vez el Dr. Jorge W. Crane: “No hay  porvenir en ningún empleo, el porvenir  está en el hombre que desempeña el empleo.”  Y es que, para hablar de Alberto Vargas, hay que decir que es un trabajador incansable, el cual  ha trabajado en la radio de nuestro país por  más de 10 años desempeñándose como locutor y  actualmente  es una  de las figuras centrales en el staff del programa “El Ritmo de la Mañana”. El cual  se transmite por la emisora Ritmo 96.5 FM de lunes a viernes.  Caracterizándose en dicho espacio por hablar de temas que otros consideran tabúes y por su extrovertida personalidad. Por el cual fue elegido recientemente por el empresario y dueño del Grupo Telemicro Juan Ramón Gómez Díaz como voz oficial de dicho grupo. En sustitución del también locutor Pedro Nadal, quien fuera la voz oficial desde la fundación del canal.  Vargas, quien es mayormente conocido en las redes sociales como Radical total, nos habla de su vida, su trabajo y sus proyectos para este año.



¿Si pudieras definirte en una palabra, cual sería?

“Trabajo” (Lucha)

En lo personal. ¿Eres como te proyectas en los medios?

Trato de que haya una coherencia entre lo que soy y lo que hago en los medios de comunicación, gracias a Dios me ha tocado laborar en lugares donde ser como soy es el primer requisito para hacer el trabajo.

Se ha especulado mucho sobre tu orientación sexual, muchos creen que eres homosexual, mientras que tú, ni lo afirmas ni lo desmientes. ¿Qué tienes que decir sobre esto?

También se especula sobre las intenciones de Irán de enriquecer uranio para hacer una bomba atómica.

Sabemos que tienes más de 10 años trabajando en la radio en nuestro país. ¿A tu entender, cuales  aspectos deben cambiar o mejorar; y que te molesta de este medio? 

La radio dominicana es muy buena. Que faltan más escuelas para poder tener un personal mas calificado. Los dominicanos hemos sabido hacer de tripas corazones de un medio donde se le saca mucho y se le invierte poco.


¿Como se dio tu entrada al Grupo Telemicro?

Hice un casting, gracias a que un amigo que labora allá me invito a pasar por este fui, grabe y parece que guste.


¿Tu entrada al Grupo Telemicro, significaría tu salida del programa radial “El Ritmo de la Mañana”  y el Grupo Medrano, o piensas trabajar en ambos medios?

Hay que seguir trabajando tanto como se pueda, en el país para poder estar bien hay que fajarse.  El ritmo es como mi hijo, y tú no dejarías un hijo botao porque te nació otro.

Dijo una vez un gran filosofo que; “no se trata del tamaño del que entra a la pelea, sino, de la intensidad que sea capaz de luchar”. ¿Crees que estés preparado como profesional para este nuevo reto en tu carrera?

En lo profesional uno tiene las nociones necesarias para ejecutar un trabajo x, en el caso particular estés es un trabajo donde día a día se aprende y en ese proceso me encuentro y me alegro de tener la oportunidad de explorar un área diferente que me permita crecer a partir de una nueva experiencia.

En El Ritmo de la Mañana te  haz  caracterizado por hacer radio a tu manera de una forma diferente y con estilo propio. ¿Piensas seguir la línea que llevaba Pedro Nadal en Telemicro?

La calidad y la dimensión profesional de Pedro es insustituible, me siento honrado de tener la oportunidad de colaborar con un medio como este brindando mi servicio profesional; por otro lado Pedro tiene un estilo que es su sello personal y siempre será así.

¿Hablamos de tus proyectos para este año que recién inicia?

Mucho trabajo… deseos de seguir creciendo a partir del conocimiento que podamos acumular en cada experiencia que nos toque vivir.

Para despedir. Envíale un mensaje a todas las personas que siguen  tu carrera y a los lectores de este blog.

A los que siguen mi carrera: gracias por dedicar un poco de tiempo a lo que hago y lo que soy en los medios. Por otro lado recordarles que hay que trabajar y que el conocimiento es la base del desarrollo de los individuos y de las sociedades a los que estos pertenecen.

Gracias.

Por: Joax Kennedy 

10 de enero de 2011

¡Ojo Crítico RD 3er Aniversario!



Hoy se cumplen 3 años  desde que un 10 de enero del año 2008, quien escribe, creara un espacio en la Internet con el fin de  expresar sus opiniones y comentarios  sobre diversos temas y  compartir vivencias con los lectores. Nuestra ex colaboradora y querida amiga, Vanesa Ricart , definió este blog como “un espacio humano que dice la realidad de las cosas y siempre trata de hacer tomar conciencia a la sociedad, convirtiéndose en el transcurso del tiempo  en  más que un simple Blog informativo.” Siempre he dicho que  este proyecto fue creado con la intención de exponer diferentes temas para que nuestros lectores opinen, trabajando siempre con una versión objetiva de los hechos de frente a la sociedad, en busca de un mejor futuro para todos y nuestro país por  lo cual, quiero agradecer en primer lugar al “Todopoderoso”, y a cada una de las personas que han estado apoyando este espacio desde su creación. A mis familiares, amigos y relacionados,  quienes con sus consejos y opiniones han hecho crecer este proyecto y han aportado su granito de arena para que este espacio siga vivo.

Mil gracias a todos  y con la ayuda de Dios,  seguiremos brindándole un contenido de calidad  y prometemos seguir creciendo como espacio.

Por: Joax Kennedy  

9 de enero de 2011

¿Ganamos mas siendo honestos?

Sabemos que la honestidad es una cualidad de calidad humana que consiste en comportarse y expresarse con coherencia y sinceridad, o sea, decir la verdad de acuerdo con los valores de verdad y justicia. Más que esto, este valor nos llama a vivir de acuerdo a como pensamos y sentimos. En su sentido más evidente, puede entenderse como el simple respeto a la verdad en relación con el mundo, los hechos y las personas. En otros sentidos, la honestidad también implica la relación entre el sujeto y los demás, y del sujeto consigo mismo.  Se cuenta que allá para el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:

- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura. Y la hija respondió:

- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones.
Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:

- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo. Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas, sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.

Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Aquella bella joven la del vaso vacío, sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:

- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles.

Si para vencer, estuviera en juego tu honestidad, entonces pierdes uno de los valores humanos más bellos.  El sociólogo y catedrático dominicano Celedonio Jiménez en su libro “Ética, crisis social y educación en valores” define a este valor, como sinónimo de decoro, como un valor síntesis, confluencia de múltiples valores morales, al tiempo que afirma “que no puede haber honestidad donde, por ejemplo, no hay integridad, franqueza, lealtad, responsabilidad, etc.”. En mi opinión, una persona honesta, es quien llama al pan y al vino por su nombre, aunque su franqueza  le derive consecuencias desfavorables. Muchas veces, siendo honestos ganamos más,  que siendo todo lo contrario, como lo hizo la joven de nuestra historia, la cual fue honesta y se gano el amor del príncipe.  El ser honesto,  es la forma de actuar de la manera correcta, siempre expresando nuestro verdadero sentir.

Por: Joax Kennedy

Gran lección

A ninguna  persona le gusta estar en el último lugar, todos deseamos estar en el primero, o cerca, pero sin duda alguna no hay peligro de perder el último lugar, ya que  “los grandes” se dan codazos, como los fariseos, para ocupar los primeros puestos y ser  alabados  y reconocidos. Para Jesús, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos. Mientras que para el popular merenguero de calle Omega: “El que esta alante es quien sobresale”. El Evangelio de Lucas ¬ -14,1.7.11- nos cuenta que en una ocasión Jesús fue a comer a casa de unos notables y que observó cómo los invitados trataban de ocupar puestos de honor. Fue entonces cuando les dijo: “-Cuando alguien te invite a un banquete de bodas, no escojas el mejor lugar. Puede ser que haya sido invitado otro más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga y te diga: Deja tu lugar a esta persona. Y con gran vergüenza tendrás que ir a ocupar el último lugar. Por el contrario, cuando te inviten, ponte en el último lugar y así, cuando llegue el que te invitó, te dirá: Amigo, ven más arriba. Esto será un gran honor para ti ante los demás invitados. Porque el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado”.  Estas palabras del Todopoderoso nos dejan una gran lección, como la lección que nos dejo el sabio chino Laotsé, cuando dijo que: “la razón por la cual los ríos y los mares reciben el homenaje de cien torrentes de la montaña es que se mantienen por debajo de ellos. Así son capaces de reinar sobre todos los torrentes de la montaña. De igual modo, el sabio que desea estar por encima de los hombres se coloca debajo de ellos; el que quiere estar delante de ellos, se coloca detrás. De tal manera, aunque su lugar sea por encima de los hombres, estos no sienten su peso; aunque su lugar sea delante de ellos, no lo toman como insulto”. Lo cual muy bien podríamos aplicar en nuestra vida cotidiana. 

Por: Joax Kennedy