25 de mayo de 2009

¿Buscando la Felicidad? ¿Dónde Estará?


¿Te gustaría ser feliz? ¿Has soñado con ser rico? Es muy probable que sí, y te comprendo. Pero de seguro habrás escuchado que la riqueza no garantiza la felicidad. Eso es cierto. Pero es muy probable que tú, al igual que yo, te preguntarás: Si esto es así ¿por qué tanta gente busca más ser rico que feliz? Pues bien, la respuesta es sencilla: Mucha gente tiene un concepto equivocado de lo que es la felicidad y suele buscarla en algo con lo que está relacionada, en este caso, las posesiones materiales.

Esto es así porque la felicidad es un estado conformado por sentimientos, emociones y creencias que necesariamente deben estarrelacionadas con algo. En esta relación entre sentimientos, emociones y creencias con las cosas tangibles es que tanta gente suele perderse; y esto, porque es más fácil percibir lo que nuestros sentidos sensoriales nos permiten; pero aquello que escapa a ellos y que sólo puede ser experienciado de manera espiritual requiere de mayor entrega y disposición para poder ser notado.

Las cosas materiales nunca son un fin en sí mismas, son recursos, medios para trascender a lo tangible. Su verdadera utilidad está en señalarnos aquello que en nuestras vidas tiene más valor. Por eso,muchos al alcanzar riquezas materiales viven una sensación de vacíoexistencial como el que tiene todavía un largo camino que recorrer.Han sido víctimas de una confusión que puede llegar a ser fatal.


¿Cuánta gente no comienza a buscar dinero para satisfacer sus necesidades y terminan haciendo de la búsqueda del dinero su principal necesidad? No hay mayor obstáculo para alcanzar la felicidadque confundirla con los medios que llevan a ella.


La búsqueda de felicidad es una demanda que subyace en todoslos seres humanos. Pero dicha búsqueda, precisamente, estámotivada por necesidades, algunas de las cuales son comunes a todos.Por eso, para ser felices requerimos tanto de esas necesidades comode lo que las satisface. Sin esta relación entre nuestras necesidadesy lo que las suple no es posible alcanzar la felicidad. Cualquier cosaque en su haber no satisfaga una necesidad es una carga; y porigual, cualquier necesidad sin los medios para satisfacerla es uninfortunio. También podríamos decirlo de otra manera: ¿Quién esmás feliz, el que tiene hambre y no tiene pan o el que tiene pan y notiene hambre? Ninguno lo es, porque tanto nuestras necesidadescomo los recursos que las suplen, por separado, son insuficientespara hacernos felices. Pero aún así, es probable que, como muchos,prefieras estar en el grupo de los que no tienen hambre pero sí pan.Esto es así porque hay mucha más gente con hambre que con pan.Y tal vez porque pienses que el que no tiene hambre puede llegar atenerla después. Pero qué tal si no, qué tal si a la persona a la quenos referimos tuviera una enfermedad crónica que le impidiera tenerhambre por el resto de su vida. ¿Seguirías pensando igual? Esperoque no.


En el mundo hay tan poca gente feliz porque no muchos sabencómo serlo. La gran mayoría de veces nosotros mismos nosconvertimos en el principal obstáculo para ser felices porque creamosnecesidades que no tenemos y esto nos impide poder disfrutar deaquello que sí satisface nuestras necesidades reales. Creamosdependencia de aquellas cosas que tenemos o queremos tenerporque falsamente nos engañamos con la idea de que de ellasdepende nuestra felicidad y nos aferramos a ellas aun cuando nosentimos la felicidad que deseamos. De esto último se derivan dos creencias muy erróneas acerca de la felicidad: Primero, que para ser felices debemos tener o lograr algo. Mucha gente cree esto, y espero que tú no estés dentro de este grupo porque vas a decepcionarte con lo que ahora diré: Si piensas que serás feliz mañana o después de algo, posiblemente nunca lo serás. Si tú no eres capaz de ser feliz hoy, difícilmente lo serás mañana. La felicidad no es un sentimiento ni un momento pasajero, es un estado que se sostiene por encima de muchas situaciones diferentes.

No hay nada que garantice la felicidad del ser humano; y sinembargo, cualquier cosa podría hacerlo feliz. El detalle está en queno son las cosas que hacen felices a las personas, sino la capacidadde disfrutar de ellas. Si no disfrutas lo que eres y lo que haces hoyy estás esperando que algo te haga feliz en el mañana detente unmomento y lee esto: ¡Estás mal orientado! Necesitas entender quepuedes y debes ser feliz hoy para poderlo ser mañana. No cifres tusanhelos de felicidad en algún momento o cosa. Mucha gente se haafanado en su vida tratando de lograr algo para ser feliz y ¿qué pasacuando al final lo logra? Se lleva su mayor decepción.

¿Has escuchado alguna vez acerca de la depresión post graduación? Es un fenómeno muy común. Designa lo que le sucede a muchas personas una vez han logrado concluir sus estudios profesionales y, sin saber por qué, abruptamente se sumen en un estado depresivo que puede necesitar de atención clínica. Pero cualquiera puede preguntarse ¿por qué? ¿No desea esta gente concluir sus estudios y graduarse? Claro que sí. De hecho, se ha demostrado que, precisamente, a las personas que les sucede esto suelen ser las que más han deseado terminar sus estudios y lograr su tan soñada meta. Pero como es natural, los que inician una carrera y centran todas sus fuerzas en la meta, perdiendo de vista y dejando de disfrutar el proceso, siempre quedan con el deseo dealgo más cuando el camino se termina.

Tal vez tú, como hacen los que sufren una depresión postgraduación, siempre trates de buscar otra meta o carrera que tehaga feliz. Si es así, detente un momento y revisa tu vida porque teaseguro que nada te hará feliz si no lo eres ahora. Un alpinista nodisfruta de tocar la cima de una montaña por lo que esto sólorepresenta, si así fuera, cualquiera que pudiera llegar hasta la cimade una montaña por cualquier medio podría considerarse unalpinista. Pero de seguro que alguien que practique el alpinismono estará contento con llegar a la cima desde un paracaidas, porejemplo. Como todo el que practica esta disciplina, un alpinistadisfruta más el proceso de llegar hasta arriba que simplemente llegar.Sin embargo, esta ilustración puede evocar un cuestionamiento muynatural: ¡Qué pasaría si nuestro alpinista no lograra alcanzar lacima? ¿No sería feliz? No tiene por qué ser así, el que es llamadoalpinista escala montañas, no sólo lo es porque toca las cumbres.Pero bien, invirtamos el asunto. ¿Qué sería de nuestro alpinista situviera la oportunidad de tocar cumbres sin escalar montañas? ¿Seríafeliz? Probablemente sí; pero algo sí es seguro, si esto sucediera,seria cualquier otra cosa menos un alpinista. Y tomando en cuentaque el que es alpinista lo es porque le gusta, el sujeto de nuestrailustración de seguro estaría más feliz con que lo dejáramos escalandomontañas sin tocar cumbres.

De igual forma, si afirmáramos que el alpinista de la ilustración seria feliz sólo porque es alpinista estaríamos cometiendo otro error, porque nuestro alpinista dependería de una cosa para "ser feliz", de lo que practica, y esto no es posible. Nadie que dependa de alguna cosa para ser feliz puede serlo. ¿Qué sucedería con nuestro alpinista, por ejemplo, si "es feliz" sólo por la disciplina que practica cuando ya no pueda dedicarse a esto? Su felicidad tendría fin ¿verdad? Pero no es asi, la felicidad nunca termina, no es un momento ni una emoción, es un estado que trasciende todas las fronteras, por eso, la felicidad no puede estar atada a nada, no lo está.


Otra creencia errada acerca de la felicidad es que hay cosas que'pueden hacer felices a todos. Bien hemos dicho que como sereshumanos todos compartimos necesidades comunes y, por ende,disfrutamos de aquellas cosas que satisfacen esas necesidades. Peroeso no quiere decir que existe una fórmula general para alcanzar lafelicidad. Todos tenemos necesidades diferentes y, por igual, todos

tenemos diferentes formas de ser felices. El camino de la felicidades un compromiso individual y personal de cada quien. Por eso, nonos ayuda mucho saber lo que a otros los hace felices.

Un hombre decidió que quería ser feliz, y para lograrlo se dedicóa buscar personas que se consideraran ser felices. A la primerapersona que encontró le abordó con muchas preguntas acerca detodo lo que tenía y hacía. Una vez obtuvo todas las respuestas, seesforzó por conseguir todo lo que aquella persona tenia y lo logró.Se dedicó a hacer todo lo que aquella persona hacia y lo hizo. Perodespués de todo esto no se sintió feliz. Y entonces pensó: "Tal vezesta persona no era realmente feliz. Buscaré a otra que sí lo sea".Así que se enfrascó en una tenaz búsqueda de alguien que fueraverdaderamente feliz, esta vez, obviamente, con mucho más cuidado.Al final la encontró e hizo lo mismo que había hecho antes con lainformación que obtuvo: Consiguió tener todo lo que esta personatenía y se dedicó a hacer todo lo que ésta hacía; pero tampoco fuefeliz. Una vez más dudó que la persona que había encontrado fuerarealmente feliz, por lo que se enfrascó en una búsqueda todavíamás cuidadosa. Al fin, encontró a alguien que le parecía realmentefeliz e hizo lo mismo, pero tampoco logró ser feliz. Esta vez se sintiómuy decepcionado, en verdad había creído que aquella persona erafeliz. A decir verdad, lo perturbaba el hecho de que a quienentrevistó parecía efectivamente ser feliz. Sintió temor de que nuncapudiera alcanzar la felicidad tan soñada. Así que se decidió a volverdonde esta última persona para tratar de averiguar si era del todocierto que vivía feliz. Le contó su historia, le dijo que se había esforzado por conseguir exactamente sus mismas posesiones y que se había dedicado a hacer justamente lo que él hacía y, con todo,no había podido llegar a ser feliz. Entonces aquel hombre, que enverdad era feliz, lo miró con compasión y le preguntó:

-¿Sabes por qué no has logrado ser feliz?
-Quisiera saberlo -aseguró el otro.
-Porque no sabes qué te hace feliz a ti y haz pretendidodescubrirlo en otros.

¿Y tú? ¿Sigues buscando ser feliz en función de otros? ¿Haces loque mucha gente que no disfruta lo que tiene, pero busca tenermás; que no disfruta lo que hace, pero lo sigue haciendo? La peorforma de alcanzar la felicidad es persistir en mantenerse en loscaminos que nunca llevan a ella. Para ser feliz es necesario saberdos cosas: Primero, que para ser felices debemos ser plenamenteconscientes de nuestras necesidades (no de las de otros) y de lo queen realidad las satisface; y segundo, que la felicidad no se busca sinoque se vive.

Sobre el primer aspecto ya hemos hablado; pero es necesarioagregar que mucha gente quiere ser feliz; pero poca gente sabe cómoserlo. Por esto tantos fracasan en alcanzar esta meta, porque sufrenla confusión de un emisario que sale a buscar algo sin saber qué. Laclave de la felicidad de cada uno se encuentra en cada uno, estádictada por las necesidades reales de cada quien que, a su vez, tienenformas particulares y comunes de ser satisfechas. Hay tantas formasde ser felices como hay gente en el mundo, cada quien es portadorde su propia fórmula de felicidad. Sobre el segundo aspecto (que lafelicidad no se busca sino que. se vive), nos ayudará el leer lacontinuación de nuestra ilustración pasada.

Después de escuchar las palabras de aquel ser feliz, el hombrese decidió a realizar algunos cambios en su vida y se sintió muybien, pero aún así, al cabo de un tiempo decidió salir de nuevo enbusca de experiencias y conocimientos que lo llevaran a ser feliz.

Pero lo que encontró lo dejó muy decepcionado, vio a mucha gentesufriendo, confundida y desesperada. Esta vez no pudo identificara nadie feliz, y al comparar a todas aquellas personas consigo mismose dio cuenta de algo que lo maravilló: Había llegado a ser feliz sinsiquiera darse cuenta.

Como en el caso del hombre de la ilustración, muchos buscan la felicidad sin saber en qué consiste, y sin saber que la felicidad no se busca sino que se vive. Todos, sin excepción, podemos llegar aFelices, para ello no necesitamos depender de ninguna cosa nimañana, podemos serlo ahora.


Por: Jorge A. Acosta García
Autor Invitado

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